Una celebración profundamente unida a la identidad de las Dominicas de la Anunciata. Nos invita a recordar el sí confiado de María y a vivir cada día con compromiso, confianza y esperanza.
Una celebración profundamente unida a la identidad de las Dominicas de la Anunciata. Nos invita a recordar el sí confiado de María y a vivir cada día con compromiso, confianza y esperanza.